viernes, 27 de mayo de 2016

La casita azul

Al borde de nuestras fuerzas nos esperaba la casita azul, uno de esos pocos lugares que te abraza cuando te ve, te mece mientras te tiene y te despide amablemente cuando te vas. Dentro de ella hasta el levante que azota fuera solo parece una caricia para tus oídos. La casita azul existe a sólo un suspiro de la lengua mojada del Celemín y bajo el reflejo olvidado de una sierra plateada. Si caminas a Santiago no encontrarás mejor cobijo que la casita azul, si buscas la estrella fugaz que cayó anoche cuando mirabas al cielo, de eso está hecha la casita azul.
Gracias por ser casita azul, gracias por estar en mi camino casita azul, gracias por acogernos :)


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